jueves, 13 de diciembre de 2007

DATOS GENERALES

A ¿Qué conclusión puedes extraer del número de horas de visionado de televisión semanal en tu casa? ¿Compáralo con la media del consumo semanal de alumnos de bachillerato.

Tras extraer el número de horas de visionado de televisión semanal en mi casa, he llegado a la conclusión de que la televisión es prácticamente un miembro más de la familia, aunque he de destacar que la semana escogida para dicho estudio, fue un tanto especial en lo que a visionado de TV se refiere ya que en general predominan otras actividades frente a esta. Comparado con la media del resto de los alumnos, veo que no estoy muy por debajo de dicha media (mis 34 horas semanales frente a 40'5 de la media); esto en parte me ha sorprendido, ya que creia estar por encima de lo habitual.
No obstante, no me deja de asombrar el número de horas extraidas ya que para mí significa una nueva actitud "pasiva" frente a la sociedad; me explico, todos opinamos y nos quejamos respecto a los sucesos diarios y acontecimientos a destacar, pero la mayoría lo hacemos estando sentados en el sofá frente al televisor. Esto, de alguna manera, quiere decir que es más fácil hablar que actuar. Mientras podríamos estar colaborando con ONGs o aportando nuevas ideas, lo dejamos pasar todo para dedicarnos a ver lo que al fin y al cabo "nos obligan ver" (me refiero a la posibilidad de escoger lo que queremos ver).

B. ¿Puedes calcular aproximadamente el tiempo que inviertes personalmente frente a la tele?

En mi caso, en la mayor parte de las horas de visionado de TV, estoy presente. Es decir, alrededor de 28 horas a la semana estoy frente al televisor, ya sea sólo o acompañado. Esto, frente a las 34 horas semanales de consumo televisivo en mi familia, supone alrededor de un 82% del tiempo, en el cual, estoy presente ante el televisor.


C. ¿Podrías comparar ese dato con otras actividades que suelas realizar (estudiar, hacer deporte, salir con los amigos, leer, ir al cine, navegar por Internet...)?
Aunque mi visionado de TV sea elevado (al menos para mí, ya que comparado con el resto no lo es tanto), ese tiempo aún no consigue superar al que dedico a otras actividades anteriormente mencionadas como el salir con los amigos y, sobre todo, navegar por Internet. Yo estoy en contra del popular dicho: "hay tiempo para todo", por lo que si la mayor parte del tiempo semanal lo dedico a salir con los amigos, ver la TV, navegar por Internet y demás (a parte de las actividades básicas de comer, dormir, etcétera), el poco tiempo que me queda lo intento repartir en las demás (estudiar, leer, ir al cine...), pero evidentemente no me da tiempo a todo.


D.¿Qué conclusiones extraerías de dicha comparación?
Si ver la TV supone dedicarle un tiempo elevado frente a otras actividades, y por consiguiente no puedo realizar muchas otras; significa que la TV, junto con navegar por Internet, consumen el mayor tiempo para realizar otras actividades.

VISIONADO POR DÍAS DE LA SEMANA

A. ¿Qué días de la semana se ve más la televisión? ¿Por qué?

En mi caso, fue el jueves y el sábado. El jueves supongo que sería por simple casualidad o por la programación de ese día (aunque no recuerdo nada especial del jueves), y el sábado supongo que porque al ser el primer día de la semana que se libra o no se tiene instituto, pues por la mañana se pone la televisión para los más pequeños de la casa; a la hora de comer se ve el telediario y a la hora de la siesta, la TV se queda encendida, y por último, los mas mayores de la casa aprovechan que el domingo no tienen que madrugar para ver alguna película que, o bien se esté emitiendo en algún canal de televisión, o bien sea elegida a gusto del espectador. En conclusión, el fin de semana, al ser cuando más tiempo libre tenemos, casualmente coincide con el mayor tiempo de visionado de televisión. Sin embargo repito que esa semana en mi caso fue una excepcion ya que los fines de semana es cuando menos se ve la TV en mi casa.

B. ¿Qué días de la semana se ve menos la televisión? ¿Por qué?
El día que menos se ve la TV en mi casa es el viernes, ya que es el último día de trabajo/instituto y lo que más apetece al llegar a casa no es precisamente ver la televisión, sino descansar (aunque a veces se descanse con la TV encendida como sonido de fondo) o seguir con actividades que no has podido hacer durante la semana. Aún así, no falta el telediario a la hora de comer y las series o películas de por la noche, a la hora de cenar.

NÚMERO DE PERSONAS

A. ¿Es elevado el número de horas sin nadie frente a un televisor encendido en tu casa? ¿Y en la media de bachillerato?
Bueno, a pesar de que la palabra "elevado" es relativa, en mi caso he de decir que no, no es elevado el número de horas sin nadie frente a un televisor encendido ya que es de 1 sóla hora frente al 0'7 de la media de bachillerato. Al menos como buena conclusión podemos decir que no disipamos mucho la energía, pues yo pensaba que en general, la televisión permanecía más tiempo encendida mientras dormiamos o incluso mientras no estabamos delante de ella. Aún así, el poco tiempo semanal de la TV encendida sin nadie frente a ella, me hace pensar hasta qué punto nos importa la programación de la televisión, o por el contrario, hasta qué punto nos importa nuestro descanso (la hora de la siesta, por ejemplo).

B. ¿Es frecuente que la televisión se vea en soledad en tu casa? ?Y en la media de bachillerato? ¿Por qué razones?

No, tal hecho no es frecuente en mi casa, pues tan sólo 4 de las 34 horas semanales de visionado de televisión en mi casa se realizan en soledad; frente al sorprendente número de 14'6 horas que se ve en soledad en la media de bachillerato. En mi caso, el único que la suele ver en soledad soy yo, pues mi familia se suele acostar demasiado pronto. En cambio, cuando me quedo sólo en casa (si no salgo por ahí), antes que poner la TV, pongo música, me conecto a internet y otras actividades que no son ver la televisión ya que ésta no me llama tanto la atención. En el caso del resto de alumnos de bachillerato (a condición de las estadísticas), creo que la televisión funciona bastante como elemento de compañía. Cuando mucha gente se queda sola, lo primero que hace es encender la TV, a veces incluso incoscientemente, lo que nos lleva a pensar que le tenemos un aprecio especial y que nos ayuda a pasar el tiempo en soledad.

C. ¿Sirve la televisión como punto de encuentro entre los amigos en tu casa? ¿Y en la media de bachillerato? ¿En qué ocasiones crees que sirve de punto de encuentro?
No, en mi casa no sirve como punto de encuentro, a pesar de que mis estadísticas señalen que en mi casa se ha visto 1 hora la televisión con los amigos (que en este caso eran amigos mayores de mi familia). Considerar la televisión como punto de encuentro creo que es un dato bastante alarmante en cuanto a nivel social se refiere; aunque reconozco que tampoco tiene por qué ser tan alarmante, pues un punto de encuentro no significa que las actividades de ocio se hagan en ese lugar. Por otro lado, también reconozco que la televisión es un gran elmento social. Sin embargo, supongo que en el caso de la TV, la mayor parte de las veces que ejerza de punto de encuentro ejercerá contemporáneamente el propio papel que desempeña: informar, transmitir sensaciones, entretener, aburrir, proponer temas, "hipnotizar" etc... En la media de bachillerato, según las estadísticas, 1'9 horas en esa semana se ha visto la TV con los amigos. Esto puede significar un punto de encuentro o no, pero está claro que no es muy elevado respecto a las 40'5 horas totales. Supongo que la TV servirá como punto de encuentro en los acontecimientos más destacados que se emitan en la TV con previo aviso, como por ejemplo partidos de fútbol importantes, películas o documentales.

D. ¿Es el televisor el punto de encuentro de toda la familia en tu casa? ¿Y en la media de bachillerato? ¿Qué implica esta circustancia?
Yo más bien diría que toda mi familia es el punto de encuentro del televisor ya que en la parte de la casa donde más nos reunimos es en el salón, lugar donde está la televisión. Y, según la media de bachillerato, se ve la televisión 22horas semanales con la familia, frente a las 40,5 totales; es decir, más de la mitad del visionado de televisión semanal es junto con la familia. Al ser tanto tiempo viendo la TV con la familia, puede implicar muchas factores intrínsecos en la familia (padres e hijos) como por ejemplo alguna de las siguientes circustancias que se pueden dar:
- Los padres establecen normas y controlan la televisión en términos de tiempo y programas:
Entonces, cuando la televisión se enciende en familia, es cuando empieza un camino hacia desagradables experiencias (discusiones con el origen en un tema emitido en la televisión, o debido al control televisivo de los padres sobre los hijos) y/o buenos encuentros (en el caso "emotivo" de ver películas, por ejemplo).
- Los padres discuten y critican los programas con los niños:
Por lo tanto, la televisión ejerce un gran papel en la familia como por ejemplo a la hora de obtener métodos de aprendizaje, lo que a su vez puede llevar a una mayor comunicación familiar.
- Los padres realizan una evaluación muy generalizada, se comparte el visionado de la televisión pero sin realizar ningún comentario de los programas que se están viendo:
El lado opuesto al caso anterior, sería el de aquellas familias que se incomunican entre sí para dedicar la mayor parte de su atención a la propia TV, sin debatir ni comentar lo que están viendo.
Concluyendo, la familia es la encargada de, una vez acogida la TV, evitar sus riesgos y convertirlos en una riqueza para la socialización.

EDAD

A. ¿Cuáles son los hábitos televisivos de los niños que conoces?
El hábito televisivo de una niña de 1 año que convive conmigo es de una escasez de visionado de televisión. No obstante, la televisión tiene tal fuerza que ejerce prácticamente un papel de canguro. Asimismo, creo las programaciones de la televisión carecen de protección de información para niños, al igual que carecen de programaciones meramente educativas (ya que cada vez hay más dibujos animados con pocos valores éticos o morales y más violencia, machismo, etc).
B. ¿Y los del rango de edad 10-20 años en tu casa y en la media de bachillerato?
En mi casa, la única persona de dicho rango de edad soy yo. Yo consumo bastante la televisión, 27 horas semanales, un poco más que la media de bachillerato (25 horas). La mayor parte de ese visionado es a la comida y por la noche, lo que me recuerda a otro dato importante para los adolescentes (menores de edad): parece ser que la programación que más gusta es la que se emite en horario de noche (a partir de las 22:00 más o menos), donde la normativa no obliga (menos aún que en el caso anterior) a proteger o censurar parte de lo que se emite en ese momento.

C. ¿Cómo explicarías el diferente tiempo consumido frente al televisor según edades en tu casa y en la media de bachillerato?
El rango de edad que más consume la televisión en mi casa es el de 10-20, o sea yo, seguido de mi familia comprendida entre los 20-30, y terminando por 0-10. En la media de bachillerato, me sorprende que el mayor rango es el de 0-10 años, seguido de 30-60 y terminando por 20-30. Es decir, comparado con la media, es al revés, los que más ven la televisión en mi casa son los que menos la ven en la casa del resto de los alumnos y viceversa. En mi caso, el que más ve la TV soy yo, y esto se debe a que tengo más tiempo libre que mi familia, exceptuando la más pequeña de la casa a la que le controlamos mucho las horas que pasa frente al televisor que, cuantas menos sean, lo consideramos mejor. Entre otras cosas, no queremos que desde pequeña coja un hábito que en un futuro pueda robarle tiempo de otras actividades más importantes; lo mejor es que lo reciba en pequeñas y controladas dosis.
En el caso de la media de bachillerato, como dije antes, me sorprende que los niños entre 0-10 años sean los que más ven la TV ya que dicha cifra asegura más de 4 horas diarias de consumo televisivo, que para un niño de esa edad creo que es demasiado. Es cierto que alguna programación infantil ayuda a desarrollar la imaginación e inteligencia, pero creo que antes de eso está jugar, dibujar, hacer deporte, etc. Siguiendo por el rango de 30-60, supongo que es porque los más mayores al fin y al cabo también tienen cada vez más tiempo libre, y a esa edad ya han probado cantidad de métodos contra el aburrimiento, por lo que optan por el sencillo, "económico" y cómodo método de la televisión.
Pero en ambas estadísticas, los que predominan sin duda somos los adolescentes, y es que parece que no podemos vivir sin este artefacto tan preciado...

ATENCIÓN

A. Haz un análisis comparativo del consumo televisivo según la atención prestada y el número de horas en tu casa y en los datos de media de bachillerato.
En mi casa, de las 34 horas semanales de visionado de televisión, 19 pertenecen a una atención media, 7 a una atención alta, 6 a una atención baja y 2 a una atención nula; frente a la media del bachillerato: de 40,5 horas semanales de visionado de televisión, 17'2 pertenecen a una atención media, 12'7 a una atención alta, 7'7 a una atención baja y 2'7 a una atención nula. Ambas estadísticas tienen en común el orden de atención prestada al televisor (de mayor a menor: media, alta, baja y nula). He de decir que me sorprende ver tanta atención alta en la media de bachillerato, será que en mi casa somos más despitados, o que la programación emitida no nos llama tanto la atención, je je. En atención media mis estadísticas andan alrededor de la media, lo que no me sorprende ya que prestar una atención alta siempre, es un tanto complicado porque al verla tanto tiempo, requiere mucho esfuerzo estar muy atento siempre. Respecto a la atención baja y nula, también ando alrededor de la media; supongo que la televisión, a pesar de tanto abuso de ella, no deja de ser aburrida. O sea que si sumamos los datos de atención baja y nula, en mi caso supera a la atención alta, lo que corrobora lo anteriormente mencionado de que la TV aburre. Entonces descubrimos que muchos de nosotros, de tanto tiempo empleado en una actividad, una gran parte de ese tiempo es con una atención pésima; mentalmente debemos de estar descansados, ya que dedicar mucho tiempo a una actividad y hacerlo sin apenas atención...
En el caso de la media de bachillerato, es algo similar; no llega a superar la atención alta pero los datos lindan entre sí.

ACTIVIDADES

A. ¿Es elevado el número de horas en que además de ver la televisión se están realizando otras actividades? ¿Coinciden tus datos personales con los de la media de bachillerato? ¿Qué conclusiones se puede sacar de este dato?
En mi caso, 23 de las 34 horas de visionado televisivo semanal han sido mientras se realizaban otras actividades como por ejemplo comer (13 horas), charlar (7 horas), limpiar (1 hora) y dormir (2 horas). Comparado con la media de bachillerato, ando también alrededor de esos datos, exceptuando la actividad de estudiar, cuya media de bachillerato es de 1'3 horas y la mia de 0'0 (ojo, no confundamos los términos: esto es no estudiar FRENTE a la TV). Es decir, la televisión es la mayor compañía a la hora de comer; ingerir alimentos a la vez que vemos y oimos lo que sucede en el mundo, lo que en muchas ocasiones origina la otra actividad: charlar. Por lo tanto somos capaces de comer, ver y oir la televesión, lo que da lugar a temas de conversación sobre lo que se está emitiendo en ese momento en la tele. Como conclusión, no dedicamos mucho tiempo sólo a ver la TV, sino que alternamos ese tiempo con otras actividades (lo que justifica, en cierto modo, la atención baja y nula anteriormente mencionada).


B. ¿Son realmente compatibles algunas de estas actividades con prestarle atención al televisor?
Realmente todas las actividades son compatibles con prestarle atención al televisor, ya que ésta puede ser nula. Pero creo que únicamente la actividad de comer es la compatible con prestarle una atención (no nula) al televisor ya que..."comiendo no se habla" pero sí se escucha y se observa. La acción de dormir, por supuesto es la que mayor atención (nula, claro) alterna con la TV, a no ser que uno sea sonámbulo y sea capaz de coordinar y procesar lo que está oyendo en el televisor mientras se encuentra en la fase REM o NREM, cosa que dudo, aunque se han dado casos peores. Por lo demás, la acción que menos atención puede alternar con la televisión creo que es la de estudiar, siempre y cuando, con estudiar nos refiramos a estar concentrado en un tema concreto para aprenderlo con seguridad; creo que como mucho, viendo la TV y "estudiando" a la vez, se podría llegar a una atención media en una y baja en otra.

C. ¿Por qué se ha introducido el televisor en muchos de nuestros hábitos domésticos?

Porque como dije al comienzo del blog, la TV es prácticamente un miembro más de la familia, lo que conlleva a formar parte de muchos hábitos domésticos. Supongo que lo que más influye es que rompe, de alguna manera, nuestra rutina; y en el caso de las personas mayores, más aún. Para las personas más mayores y que menos salen de casa, el televisor es la ventana al exterior, su manera de socializarse etc. Por otro lado, la televisión es un objeto de consumo, y como tal, seguimos nuestros hábitos de consumo y lo consumimos, aprovechando que tenemos una de las televisiones más baratas de Europa, ya que España es de los pocos países que no paga un canon para el consumo televisivo. Si nos cobraran por horas de consumo, supongo que las estadísticas respecto a nuestro hábitos domésticos descenderían en gran medida.


D. ¿Repercute eso en la comunicación entre los miembros de la familia?

Por supuesto, como ya dije, la televisión puede sociabilizar proponiendo temas de conversación en la familia a la vez que puede crear una obsesión en los miembros emparentados que desemboque en una menor comunicación. Por este motivo hay que ajustarse a ciertos márgenes a la hora de ver la televisión y no evadirse "hasta la incomunicación".

INTERRELACIÓN DE APARTADOS

A. Intenta realizar lecturas cruzadas de los distintos apartados del tipo:
-¿La atención nula corresponde mayoritariamente a algún rango de edad determinado?

Teniendo en cuenta que yo considero que la atención es proporcional a la sensación de identificación con lo que se ve, diré que los más pequeños son los que menos atención prestan porque son los que menos ven la televisión, aunque esto no quita el interés por todo lo nuevo, lo llamativo (así como los colores o sonidos nuevos). Considerando a los del rango de edad 20-30, también pueden ser los que más atención nula prestan, ya que (aunque creo que depende un poco de la cultura de cada persona) al estar forjando su vida, tienen prioridades de atención ante la TV. Por último, los más mayores también podrían ser los que más atención nula prestan a la televisión ya que a estas alturas, poco les llama verdaderamente la atención, o se duermen con frecuencia frente a ella, pero creo que esta pregunta es bastante subjetiva y relativa. En conclusión, al menos en mi caso, los niños pequeños son los que menos ven la TV pero que más atención le prestan cuando está encendida (dependiendo de lo nuevo que vean), mientras que los de 20-30 años son los que más ven la TV (despues de mí) y menos atención le prestan.


-¿Qué actividades corresponden mayoritariamente con qué rango de edades?
En el rango de edades 1-10, las actividades que predominan son dormir, jugar, chillar, llorar y demás.
En el de 10-20, las que predominan son las de comer y charlar ya que 2 de las comidas al día las pasamos charlando y frente al televisor.
En el de 20-30, como consecuencia de las actividades del rango anterior, las que predominan son también comer y charlar, junto con dormir porque suelen tener una vida bastante ajetreada, por lo que lo normal es que estén cansados y el aburrimiento de la TV les lleve al mundo onírico.
En el caso de 30-60, supongo que las actividades que predominan son también comer y charlar, junto con leer o limpiar.

-Otras actividades que se corresponden con algún otro dato obtenido son por ejemplo las que se corresponden con el número de personas. La actividad de comer y la de charlar son las que destacan entre los miembros de la familia y amigos, mientras que dormir o limpiar destacan en la familia.
Por otro lado, es curioso que la atención es mayor cuando se ve la TV sólo. Relacionando estas dos últimas ideas comprobamos que al ver la TV tanto con la familia, prestamos menor atención.

OTRAS ACTIVIDADES

A. Interpreta los datos recogidos del tiempo invertido en otras actividades individuales que no son ver la televisión.
Dedicamos poco tiempo a la lectura, al menos frente a la TV, lo que puede interpretarse como buena estadística por la atención alta que se presta leyendo con la TV apagada y la atención baja con ella encendida.
Por otro lado, por primera vez está saliendo a la luz un nuevo medio de comunicación de masas que está ganando cada vez más terreno a la televisión: internet. Esto se debe a que Internet tiene infinidad de información, sin límites; lo que incluye la información que también nos ofrece la televisión. Sin embargo, Internet aún no está al alcance (ni por conocimientos ni por recursos económicos) para todo el mundo (sobre todo para la población más mayor), mientras que la TV sigue siendo fiel a los más mayores; aunque los adolescentes cada vez navegamos más por internet que vemos la televisión, lo que puede ser muy peligroso por el hecho de que si en la TV hay poca censura para los más pequeños, en Internet no hay ninguna.
El ver cine elegido por nosotros mismos es otro caso a destacar: mientras que nos meten la programación que quieren y nosotros nos quejamos de dicha programación o de los anuncios que nos meten en las películas (haciendo que éstas sean interminables) nosotros tan sólo dedicamos 0'8 horas (en el caso de la media y 6 horas en mi caso) a la semana a ver lo que nosotros realmente queremos (películas en dvd, documentales, etc). ¿Es que acaso no tenemos la libertad de elegir lo que queremos ver?
Por último, ¿qué sería del mundo de los videojuegos sin la TV? Todos ellos quedarían reducidos a videoconsolas portátiles, lo que limitaría mucho esta actividad.

IMPRESIONES SOBRE EL TRABAJO REALIZADO

El poder comparar mis datos de consumo televisivo con los de la media de bachillerato para después poder sacar las conclusiones anteriormente mencionadas, ha sido un trabajo que hace reflexionar sobre los hábitos de nuestra sociedad; una sociedad de consumo ligada a un artefacto económico que sirve como elemento de compañía, origen de debates, medio de información (o aislamiento y desinformación en otros casos como ya hemos visto), etc. Sin embargo, el estudio hecho no creo que muestre con muchos ápices de exactitud nuestro consumo, pero si nos podemos hacer una idea de la influencia que ejerce sobre nosotros la televisión; una influencia asombrosa, que en los últimos tiempos ha ido aumentando hasta hoy en día, cuando Internet comienza a hacerle competencia al televisor. Pienso que en un futuro, dicha competencia entre Internet y Televisión desaparecerá para dar paso a una fusión entre ambos medios; el formato de televisión que hoy en día conocemos llegará a su fin para darnos diversas oportunidades como por ejemplo poder interactuar a través de ella. Si ambos medios se fusionan, habrá una oferta desmesurada de información difícil de contrastar y de encontrar lo buscado, por lo que espero que con ello moderen tipos de información para los niños, limiten de alguna manera tantas posibilidades y faciliten métodos de busqueda de información (ya que en Internet, bien sea por los argots empleados en muchas páginas, por el exceso de información, o que ésta propia este mezclada con información innecesaria, para muchas personas con conocimientos muy limitado es difícil encontrar lo que busca). Con esto doy por finalizado el blog del estudio de consumo televisivo, voy a ver la televisión...¡que no!, es broma. Pero si es cierto que a pesar de la reflexión acerca de la televisión, no creo que nadie cambie sus hábitos televisivos ya que a nadie nos han enseñado a ver la televisión, por lo que nosotros mismos hemos generado nuestros hábitos, y por consiguiente vicios, que una vez adquiridos son difíciles de abandonar (un tipo de dependencia, en definitiva).